Vasse utiliza materiales de larga duración y, a la vez, "agradables" para el usuario. Se valora cada material según el uso que se le va a exigir. Lo primero que se debe garantizar es que resistan el uso diario y el esfuerzo al que se van a someter. Pero, además, Vasse cree necesario comprobar sus cualidades estéticas al tacto y a la vista. Es muy importante que las cosas funcionen, pero mejor si además son agradables.
Con este objetivo, se utilizan maderas que aportan calidez, materiales sintéticos muy resistentes pero con texturas que los hagan más amables al tacto, metales en los tiradores y herrajes que nos den sensación de firmeza al agarrarlos, etc.